Se dice que una sustancia es insoluble en un determinado disolvente cuando no es disuelta por éste. Debe quedar claro que el criterio de solubilidad o insolubilidad de una sustancia ha de ser aplicado individualmente a cada uno de los posibles disolventes. Así, por ejemplo, la sal común se disuelve en agua, pero no en benceno, mientras con la grasa ocurre justo al contrario.

© José Carlos Canalda, Francisco José Súñer Iglesias, 1 de julio de 2000


Creado: 01 de julio de 2000
Última actualización: 22 de julio de 2007 a las 09:27  Bienvenida  Mapa del Sitio