Garfios metálicos de gran tamaño manufacturados por los fremen. Estos sirven para montar un gusano de arena, impidiendo que se entierre en las profundidades y controlando su movimiento. Quizás donde mejor se vea el procedimiento sea en la película DUNE, de David Lynch, donde se ve como los fremen introducen los garfios bajo una de las secciones anulares del gusano y haciendo palanca exponen su interior a la abrasión de la arena. Esto provoca que el gusano rote sobre si mismo, elevando al jinete hasta la parte superior, donde este podrá controlar su dirección de movimiento con unas riendas enganchadas a los garfios.

© José Antonio Navarro Torres, 25 de septiembre de 2000


Creado: 29 de septiembre de 2000
Última actualización: 14 de julio de 2007 a las 18:53  Bienvenida  Mapa del Sitio