Fenómeno físico mediante el cual ciertas substancias absorben energía almacenándola, para emitirla posteriormente en forma de luz o de otro tipo de radiación electromagnética. A diferencia de la fluorescencia, la fosforescencia se mantiene durante cierto tiempo con posterioridad a la desaparición del estímulo que la provoca, ya que la energía absorbida se libera lentamente.
Este fenómeno es aprovechado en aplicaciones tales como la pintura de las manecillas de los relojes, o en determinados juguetes que se iluminan en la oscuridad.
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