Estrella perteneciente a la constelación de Erídano, una de las similares al Sol más cercanas a la Tierra. Situada a 10,5 años luz de distancia, tiene una magnitud aparente de 3,63 (su magnitud absoluta es de 6,19), por lo que es visible a simple vista aunque sin ser una de las más luminosas del firmamento.
Aunque es una estrella muy parecida al Sol, no es idéntica a éste. Es algo más fría y oscura (pertenece al grupo espectral K2) y también algo más pequeña, con un 85% de la masa solar y un 30% de luminosidad, pero en un hipotético planeta suyo podría existir una vida similar a la de la Tierra. Por esta razón fue elegida, al igual que Tau Ceti, como objeto de estudio del proyecto OZMA, y también ha sido una de las estrellas favoritas de los escritores de ciencia ficción a la hora de ubicar planetas habitados por otras especies inteligentes.
Pese a que el proyecto OZMA no dio resultado, lo que sí se ha descubierto, en fecha tan reciente como agosto de 2000, es la existencia de un planeta similar a Júpiter que orbita en torno suyo. Este planeta, con una masa muy parecida a la de Júpiter (las últimas estimaciones la sitúan en torno a 1,2), se encuentra a 3,2 unidades astronómicas de la estrella, y describe una órbita muy elíptica de excentricidad 0,6 en un período de tiempo de aproximadamente 7 años.
Asimismo se sospecha la existencia de un segundo planeta situado a 7,7 unidades astronómicas de distancia, y se ha detectado una gran cantidad de polvo cósmico (indicio quizá de un sistema planetario mucho más complejo, y también más joven que el solar) a distancias relativamente cortas de la estrella.
Así pues, aunque nada pueda afirmarse todavía, Epsilón Erídano sigue siendo perfectamente factible como posible lugar de residencia de una humanidad extraterrestre.
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