Etimológicamente, significa cercano al polo. Esta expresión se usa para describir a los objetos del firmamento, tales como estrellas o constelaciones, que, debido a su proximidad a los respectivos polos celestes, son visibles durante todo el año, en contraposición a los cuerpos más alejados que desaparecen por debajo del horizonte durante una parte más o menos larga del año. Lógicamente, el número de objetos circumpolares varía en cada hemisferio con la latitud, siendo menor cuanto mayor sea ésta. En España son circumpolares varias constelaciones como la Osa Mayor, la Osa Menor, Dragón, Cefeo y Casiopea, siendo invisibles durante todo el año las constelaciones circumpolares del hemisferio sur correspondientes a una latitud similar.

© José Carlos Canalda, 22 de diciembre de 1999


Creado: 24 de diciembre de 1999
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