Proyectil de 6 metros de longitud, utilizado principalmente por el Ejercito en combates de superficie. Las Bombas Volantes se fabrican con dedona, y están diseñadas para operar en la atmósfera, para lo cual disponen de superficies de control de vuelo, y sistemas de guía similares, aunque no tan complejos, a los de los Torpedos Autómatas. Su carga explosiva se compone de una cabeza nuclear, varias veces superior en potencia a las granadas utilizadas por los Carros de Combate. El alcance de este tipo de proyectiles es de miles de kilómetros.
En estado miniaturizado, se utiliza como munición para cañones y ametralladoras de calibre medio.