
De forma superficial, en el género de la literatura de ficción existen autores quienes siguen una corriente literaria, dando vueltas infinitas a diferentes temáticas bajo el mismo rubro mientras otros descubren nuevas ideas, contagiosas la mayoría de las veces hasta resultar en clichés. Sólo un grupo selecto se aparta de los cánones establecidos y convierte su obra en un paraíso ecléctico difícil de encasillar. China Mieville es un claro ejemplo del tercer grupo de autores.
Nacido en Londres en 1970, China (que de acuerdo a la costumbre hippie de sus padres la palabra China significa amigo) fue criado en un ambiente liberal y su gusto por la literatura floreció a temprana edad devorando las obras de Lovecraft, Kafka y Wolfe. A los trece años publicó un cuento en una revista londinense de talentos jóvenes. En 1988 se mudó a Egipto para enseñar inglés. En aquel país conoció la cultura árabe, enamorándose de ella. Regresó a Inglaterra donde estudió un B. A. en antropología social en la universidad de Cambridge. Siempre de corte izquierdista, se postuló para la House of Commons, (Cámara de los comunes) perdiendo por un margen diminuto. En 1998 publica su primera novela, KING RAT, un thriller oscuro acerca del flautista de Hamelin y el mito del Rey Rata.
En 2000, LA ESTACIÓN DE LA CALLE PERDIDO sale a la venta, rompiendo los récords de pedidos de los sitios Amazon.com y Barnes and Noble. Ubicada en Nueba Crobuzon, ciudad victoriana y terriblemente cosmopolita atestada de originales criaturas regidas por un Parlamento opresor, la historia se centra en el estallido de una crisis épica donde monstruos alados lamen los sueños de los habitantes y la forma en la que un científico común y corriente llamado Isaac Dan Der Grimnebulin, en compañía de un grupo de memorables personajes, trata de escapar del conflicto. LA ESTACIÓN DE LA CALLE PERDIDO fue ganadora del premio Arthur C. Clarke y nominada a los premios Hugo, Nebula y Philip K. Dick.
LA CICATRIZ (THE SCAR) es publicada en 2002 y expande el enigmático mundo de Bas-Lag, introducido en LA ESTACIÓN DE LA CALLE PERDIDO. La lingüista Bellis Coldwine se ve obligada a salir de Nueva Crobuzon debido a sus nexos con Grimnebulin. El barco donde viaja es tomado por piratas y todos sus tripulantes son llevados a la ciudad flotante de Armada donde Bellis descubrirá los planes de la dualidad reinante conocida como Los Amantes (The Lovers).
THE IRON COUNCIL, de 2004, es el tercer libro en la trilogía de Bas-Lag (y probablemente el último según el propio Mieville). Gira en torno a la figura del Golem y ofrece interesantes matices políticos de Nueva Crobuzon.
Mieville detalla minuciosamente un exquisito universo a lo largo de cada uno de sus libros, en especial los que conforman a la trilogía de Bas-Lag. Cada uno de ellos muestran una loable complejidad en el carácter de los personajes principales. Quizás su mayor tentación es el tomarse en serio el lenguaje victoriano y llenar de golpe al lector con términos y lugares sin una descripción escalonada. Es una constante en sus libros el suspenso por conocer el evento climático de la trama, aunque a veces ésta corre de manera lenta.
Las ciudades de Nueva Crobuzon y Armada merecen el reconocimiento de cualquier lector debido a su comportamiento como los personajes más interesantes de la saga de Mieville. Es un deleite descubrir los recovecos de estos centros urbanos.
Mieville es conocido por criticar fuertemente el cliché medievalesco de las obras de Tolkien e insiste en que la fantasía no es sólo un grupito de niños blanquitos peleando en un ambiente romántico y enfermizo. Aboga por el monismo fantasía-ciencia ficción argumentando la falsedad del mito de la separación de estos dos géneros debido, en parte, a la supuesta inventiva de Tolkien. La fantasía radical es el camino que Mieville pavimenta obra con obra, ofreciéndonos un célebre viaje por los turbios rincones del subconsciente colectivo.