Nombre dado a una serie de pequeñas naves fabricadas por los saissai, debido a su parecido con este tipo de calzado.
Las zapatillas se construyeron en dos versiones. La primera de ellas, impulsada por motores eléctricos y dos hélices, solo apta para el vuelo atmosférico. Con capacidad para 9 pasajeros y opcionalmente armada con un proyector de Rayos Igneos con sistema de puntería manual. Utilizada sobre todo como transporte de pasajeros y en funciones de policía y vigilancia en Ragol.
La segunda versión, es sin embargo la mas conocida, y su uso estuvo mucho mas difundido. Utilizada como nave de caza en el Rayo, era capaz de transportar a 6 personas en caso de ser necesario. En situaciones de combate, eran tripuladas únicamente por pilotos robots. Estas pequeñas naves, equipadas con motores iónicos, eran capaces de alcanzar altas velocidades, tanto en una atmósfera como en el espacio, y su maniobrabilidad era legendaria.
Como armamento disponían de varios proyectores de rayos ígneos, con dirección de tiro automática, y de cañones atómicos para ataque a la superficie, o a grandes blancos. Se les consideraba los cazas más avanzados en su época, alrededor del año 2.402, y fueron muy superiores a sus equivalentes thorbod en la guerra que enfrento a los Hombres Grises con los Humanos, aunque finalmente fueron destruidas en la contienda, salvándose únicamente las 20 unidades que permanecían a bordo del Rayo al inicio del primer gran éxodo.
Ambos tipos de zapatillas estaban construidas con dedona, lo que las hacia invulnerables frente a los rayos Z. Cuando las zapatillas volantes entraban en combate, la cubierta de cristal de la cabina se ocultaba tras una cubierta corrediza de dedona, a fin de proteger el interior de los Rayos Z.
A raíz de la proliferación de los escudos de dedona, y el aumento del tamaño de las naves de guerra, las Zapatillas Volantes perdieron toda su efectividad.
No obstante, su diseño básico persistió en los aerobotes usados ampliamente en los siglos posteriores.